Y con esto inauguro la primera categoría, lugares para encontrarse.
Esta primera actualización es para posiblemente las mejores vacaciones de mi vida, Bristol (Inglaterra).
Esta ciudad era completamente desconocida para mi, pero tras 15 días allí volvería con los ojos cerrados.
En primer lugar diré que tengo cierta predilección por Inglaterra, por sus ciudades, su cultura, su música…todo menos su comida y sus horarios (¿cenar a las 7?), pero nada es perfecto, o eso dicen.
Welcome to Bristol

Bristol es una ciudad y un condado de Inglaterra, al sudoeste del país. En la actualidad es una ciudad que promueve la cultura moderna y los sonidos de las nuevas generaciones con su música diversa, moda alternativa y galerías de arte abstracto. Lease INDIE.
No es extraño al pasear por sus calles encontrar españoles, ya que es una de las ciudades inglesas con más residencias de estudiantes, y uno de los destinos principales de las becas de estudio en el extranjero.
Su monumento mas importante es el puente colgante (¿qué puente no lo es?xD) que como puede observarse en la imagen no tiene ningun pilar intermedio que lo sostenga. Por la noche ofrece una iluminación bastante destacada, que lo hace la postal perfecta de uno de los pubs más famosos de Bristol, donde su extensa terraza ofrece uno de los mejores miradores de la ciudad, con el puente como principal protagonista sobre el rio Avon. Bristol también es famosa por sus locales con música en vivo, no obstante se encuentra a 20minutos de Glastonbury, donde se celebra el famoso festival.
Posiblemente Bristol tiene uno de los barrios más ricos de toda Inglaterra, Clifton, donde es imposible pasear sin quitar la vista de las enormes casas con lujosos coches en la puerta (porsche, ferrari..). Lo que uno solo imagina en una pelicula existe realmente, poderoso caballero es don dinero. Situado en pleno barrio de Clifton se encuentra el Clifton College, simplemente asombroso, uno de los colegios con más prestigio de Inglaterra.

En fin, lo que daría por volver a dejar pasar las horas tirado en ese cesped, a miles de kilometros de toda señal de vida rutinaria.
Algún día no muy lejano.